*Dureza y firmeza del colchón:

-Lo primero es que el colchón ha de tener la firmeza adecuada para cada uno de nosotros según nuestro peso y constitución. Por lo tanto, si es blando o duro, o un término medio, es de todos los factores el más importante a la hora de escoger cómo dormir. Y es que nuestro cuerpo debe adaptarse y repartirse por su superficie de la manera más adecuada y, entre éstos y muy al contrario de lo que recomienda el saber popular...

-Un colchón duro no siempre es lo mejor. Porque hemos de cuidar nuestra postura, siempre respetando nuestra forma y la posición de nuestra columna vertebral. Lo ideal es dormir boca arriba aunque durante la noche optemos por hacerlo de lado. Con lo que lo más conveniente es optar por unos y otros modelos que mejor se complementen con nosotros y respetando la forma no sólo de la columna vertebral sino también de todo nuestro cuerpo en general. 

-Un colchón muy blando es dañino y puede acarrear diferentes lesiones e incluso malformaciones, lo que hará que también descansemos peor. Además en verano, al haber una mayor superficie de contacto, pasaremos mucho más calor